El Instituto Monetario Europeo, precursor del BCE, organizó un concurso de diseño en febrero de 1996, al que se presentaron un total de 44 bocetos. La selección se realizó de forma anónima a fin de lograr que fuera lo más objetiva posible.
En septiembre de 1996, los diseños se sometieron a la opinión de un jurado independiente, compuesto por catorce expertos en técnicas comerciales, publicidad, diseño e historia del arte, que llevó a cabo una preselección, en la que escogió las cinco mejores series de diseños dentro de la categoría «épocas y estilos de Europa» y otras cinco correspondientes al tema «moderno y abstracto».
A continuación, se pidió a la empresa EOS (European Omnibus Survey) Gallup Europa que llevase a cabo un sondeo que diera a conocer las preferencias del público en cuanto a los diseños preseleccionados. Participaron en la encuesta tanto ciudadanos de a pie como profesionales (personal encargado de caja), y se sometieron a su juicio los diez bocetos elegidos utilizando un cuestionario detallado. Se entrevistó a un total de 2.000 personas procedentes de toda Europa.
Basándose en la opinión del jurado de expertos y en los resultados del sondeo, el Consejo del Instituto Monetario Europeo seleccionó la serie ganadora en diciembre de 1996. Se trató de la serie del diseñador de billetes Robert Kalina, del Oesterreichische Nationalbank, Viena.
Robert Kalina, diseñador de los billetes en euros